SaludMía: un ejemplo a seguir

En el sistema de salud, la satisfacción de los usuarios se ha convertido en una de las métricas más valiosas para evaluar su funcionamiento. Más allá de cifras administrativas o financieras, refleja el nivel de confianza que las personas tienen en la atención que reciben y en la capacidad para responder a sus necesidades.

Construir esa confianza en Colombia no es una tarea sencilla. La salud atraviesa uno de sus momentos más complejos: el debate sobre la reforma, las EPS intervenidas, el aumento de reclamos y las tensiones institucionales han situado al sector en el centro de una discusión pública intensa. Lograr resultados positivos en este contexto es un desafío considerable.

Sin embargo, Fundación SaludMía, la EPS de los santandereanos, ha alcanzado un reconocimiento relevante al ser catalogada como la entidad con mayor nivel de satisfacción de usuarios en el país.

Según el Informe del Sistema de Evaluación y Calificación de Actores 2025 del Ministerio de Salud y Protección Social, el 97 % de los usuarios valoró positivamente su experiencia con SaludMía y el 98 % aseguró que la recomendaría a familiares y amigos. Este es el resultado más alto entre las 26 EPS evaluadas y ubica a la entidad entre las dos vigentes con menor tasa de reclamos a nivel nacional.

Además, la EPS cumple todos los indicadores financieros exigidos por la Superintendencia Nacional de Salud y ha mostrado un desempeño destacado en salud pública: cero mortalidad infantil por desnutrición e infecciones respiratorias agudas y mejoras en la oportunidad del tratamiento oncológico, entre otros resultados que evidencian el fortalecimiento de su gestión del riesgo y la articulación con la red de prestadores.

Estos logros son relevantes porque reflejan que cuando la experiencia de los usuarios es positiva, cuando recomiendan el servicio y sienten que el sistema responde, se confirma que la gestión en salud se traduce en resultados reales.

SaludMía opera bajo la figura de fundación sin ánimo de lucro, lo que permite reinvertir los recursos para fortalecer la atención y mejorar la calidad de los servicios. A esto se suma la gestión del riesgo compartido, un esquema que articula el compromiso entre aseguradores, prestadores y otros actores en torno a resultados clínicos, protegiendo la salud de los pacientes y contribuyendo a la sostenibilidad del sistema.

Asimismo, su modelo de atención prioriza la prevención y el acompañamiento continúo. El médico familiar desempeña un rol central al coordinar la atención integral, promover el cuidado de los usuarios y favorecer la detección temprana de enfermedades, garantizando respuestas oportunas.

La reducción de barreras administrativas también ha sido clave. Facilitar el acceso a los servicios, simplificar procesos y mantener una atención cercana ha permitido que los afiliados reciban respuestas más ágiles. Este enfoque integral demuestra que es posible combinar eficiencia administrativa con atención de calidad.

Más allá de las cifras, estos resultados transmiten un mensaje claro: la confianza en el sistema de salud sí se puede construir. Incluso en medio de las dificultades, es posible consolidar modelos de aseguramiento que prioricen la prevención, la cercanía con los pacientes y la sostenibilidad.

Desde Santander se envía un mensaje alentador: construir confianza en la salud sí es posible, y SaludMía es un ejemplo a seguir. Felicitaciones a todo el equipo por este destacado logro.


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