Qué efímera es la vida
Hay acontecimientos que nos recuerdan de la manera más dolorosa que la vida puede cambiar en cuestión de segundos. Esta semana, un terremoto sacudió a Colombia y alteró para siempre la realidad de miles de personas. Lo que parecía seguro dejó de serlo: hogares, negocios, proyectos y familias enteras quedaron expuestos a la fragilidad de un momento que nadie podía predecir.
Frente a una tragedia así, es inevitable mirar nuestra propia vida y preguntarnos cuánto estamos dejando para después. Nos han enseñado a pensar en el futuro, a tener metas, a construir con visión y a trabajar por aquello que queremos alcanzar. Y, sin duda, hacerlo es necesario. Pero en medio de tantos planes podemos olvidar que el presente no es una sala de espera, sino el lugar donde ocurre nuestra vida.
La pandemia ya nos había mostrado esa vulnerabilidad. Durante meses, el mundo entendió que aquello que parecía cotidiano podía desaparecer de un momento........
