La salud: un derecho que comienza con un deber

Este mes se conmemora el Día Mundial de la Salud, una fecha propicia para reflexionar sobre cómo tratamos nuestro propio cuerpo y cuál es el grado de responsabilidad que asumimos frente a nuestro bienestar.

En la sociedad actual, diversos factores alteran nuestra percepción de la salud. Por ejemplo, el hecho de concebirla legítimamente como un derecho ha provocado, en ocasiones, el equívoco de creer que nuestra integridad es responsabilidad exclusiva de un tercero —como una EPS—, olvidando que somos nosotros los primeros guardianes de nuestra vitalidad. Nuestros hábitos diarios tienen el poder de potenciar o deteriorar nuestra condición física; sin embargo, con frecuencia observamos pacientes que buscan alivio a síntomas respiratorios mientras persisten en el hábito de fumar, o personas con dolor lumbar crónico que no abordan el sobrepeso que lo agrava. Incluso, vemos a quienes se les indica corregir posturas o realizar ejercicio para mitigar su dolor, pero postergan estas acciones esenciales para su recuperación.

A esto se suma el fenómeno de las redes sociales. Hoy proliferan “influencers” con grandes dotes comunicativas pero escaso rigor científico, quienes difunden mensajes que terminan por confundir a la mayoría. La información sobre nutrición, por ejemplo, es tan contradictoria que, si siguiéramos cada consejo viral, tendríamos que eliminar el 98% de los alimentos de nuestra dieta. Peor aún es el discurso de quienes cuestionan las vacunas, ignorando el cambio dramático y positivo que estas supusieron para la supervivencia de la humanidad.

Encontrar información veraz y basada en evidencia sigue siendo una tarea compleja, incluso en la era de la Inteligencia Artificial. El mensaje debe ser claro: es urgente tomar conciencia sobre la importancia del autocuidado y aprender a filtrar la información, limitándonos a fuentes confiables respaldadas por una rigurosa investigación científica.

No deleguemos a otros la llave de nuestro bienestar; al final del día, nuestra salud es el único hogar que habitaremos para siempre.


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