Paloma y Oviedo: La Inclusión

Se equivocan, quienes pretenden reducir el ejercicio de la política, en un sencillo acto de ganar elecciones. Es muy necesario, hacer tránsito a la consolidación de interesantes liderazgos. En las crisis de las Naciones, no han sido los gobernantes quienes indican el camino, sino esos líderes naturales que el ciudadano conoce y atiende.

Por estos días, el país anda enredado en el anhelo de triunfar electoralmente, en presidenciales; esa dinámica va desde encuestas, fórmulas vicepresidenciales, respaldos políticos, miedos normales, discusiones mediáticas, bodegas etc.

Estamos viajando de las ideas de los partidos políticos a los temas de interés general. Pretender el favor popular, solamente con una biblia en la mano, un trapo rojo o azul, una consigna histórica; es de una ignorancia imperdonable.

En esos temas de interés general emerge afortunadamente; la inclusión.

Los candidatos a la presidencia de la República Paloma Valencia, y vicepresidencia Juan Daniel Oviedo, representan esa ruptura conceptual, en ese pasar la página de la mojigatería al atrevimiento.

Paloma Valencia representa el carácter de la mujer colombiana para decir la verdad sin cálculo alguno, para asumir el control con beligerancia innegociable. En últimas así es la mujer nuestra: De una sola pieza. Esa cualidad le permitirá a Colombia ir a las urnas, el próximo 31 de mayo y votar para elegir, a la primera mujer presidente.

El triunfo no será de unas elecciones, asistiremos precisamente a esa ruptura, ese machismo excluyente que golpea la democracia. El fin de los estigmas, el principio de las reivindicaciones; que Paloma Valencia ha representado en su paso por el Congreso de la República.

Juan Daniel Oviedo, es la autenticidad, la sencillez desparramada en sus caminatas callejeras, contándole a la gente que es posible y justo el gobernar a Colombia desde la diversidad de género.

Sin permiso, convencido que su tarea no era perseguir o ganar el poder presidencial, escaló su discurso de lucha política, desde su compromiso con una comunidad empujada e invisibilizada. Una comunidad diversa que saldrá del clóset político este 31 de mayo y, votará en silencio, en opinión.

Estimado lector; nuestro compromiso es unir esfuerzos reales, día a día, sin tregua, hasta el 31 de mayo, enfocados en ayudar a construir una madurez política, que hable el idioma del respeto al género y la diversidad. Es importante abrir la discusión, conversar en tolerancia, acercarnos bien intencionados, reinventarnos, desandar como el hijo pródigo y desde luego, perdonar en la inclusión.

Nota: Señor alcalde de Bucaramanga, señora directora del Instituto Municipal de Cultura y Turismo: no olviden que el Teatro Peralta sigue en cuidados intensivos.


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