“Guerrilleros no queremos en Guadalupe” |
Es el grito desgarrador de una mujer comunera, de una madre herida en su corazón, porque la guerrilla sacó de su hogar a un hijo y le cambió un cuaderno por un fusil, un pupitre por la selva, un abrazo en la madrugada por una pesadilla llamada violencia, un encuentro de amigos en el hermoso parque de Guadalupe por una aventura con una tropa de jóvenes obligados a dispararse entre ellos.
Sucedió frente a la iglesia, en el parque, una minga del petrismo irrumpió con su veneno, golpeando a una región comunera que, con orgullo, siempre ha representado el trabajo, la fe católica, la no violencia, el respeto a la vida. Es Guadalupe, donde mi padre y mis........