Cuentas claras |
La Red Santandereana por la Transparencia, - liderada por el Instituto de Estudios Políticos (IEP) de la UNAB, el Comité de Transparencia por Santander y el programa Bucaramanga Cómo vamos-, en el contexto de las elecciones legislativas del 8 de marzo, ha unido esfuerzos para realizar un proceso de seguimiento y control social a los reportes de ingresos y gastos de las campañas de los candidatos a la Cámara de Representantes por Santander, en la plataforma “Cuentas Claras” como fuente oficial, en concordancia con la Resolución 10753 de 2025 del Consejo Nacional Electoral, que estipula la obligación de reportar todos los movimientos económicos de las campañas a más tardar una semana después de su generación.
Así pues, una vez revisados los reportes consolidados de ingresos y gastos de cada uno de los candidatos por Santander a la Cámara, con corte al 12 de febrero de 2026, se encontró:
De los 80 candidatos por Santander, solo el 11% han reportado ingresos y gastos, lo cual corresponde a 9 candidatos. El 84% de los aspirantes a la Cámara no han registrado ningún ingreso ni gasto, a pesar de la evidente ejecución y publicidad de las campañas desde hace más de dos meses. Y el 5% de los aspirantes, han reportado de manera incompleta, es decir, registran gastos pero no ingresos o viceversa.
Tristemente la ausencia de este reporte financiero, es una tendencia nacional. De los 2.890 candidatos al Congreso (Senado y Cámara), solo el 17% han realizado el registro en el aplicativo “Cuentas Claras”. El candidato que más ingresos ha reportado, es el exgobernador de Santander procesado por actos de corrupción, Richard Aguilar, con ingresos a la campaña por valor de mil millones de pesos, pero registrando tan solo 321 millones de gastos, cifra que no es congruente con la cantidad de vallas y publicidad que se puede evidenciar de este candidato.
¿Y por qué es importante estos reportes en tiempo real? El registro oportuno permite verificar cómo se está financiando cada candidato, en qué está gastando y el cumplimiento de los topes presupuestales que estipula la ley. Esto permite un ejercicio de control social con el fin de mitigar los riesgos de corrupción, y contar con datos relevantes para poder votar de manera responsable e informada. ¿Los candidatos que no cumplen con las reglas electorales y la ley, las cumplirán una vez sean elegidos? Probablemente no.
Debe recordarse que uno de los tantos mecanismos de la corrupción, consiste precisamente en financiar (casi siempre subrepticiamente) campañas políticas para luego obtener beneficios particulares, generalmente en cuantías exorbitantes, razón suficiente para realizar seguimiento y control social del financiamiento electoral, exigiendo una rendición de cuentas completa y oportuna. “Dime como te financias y te diré como vas a ejercer”.