Más árboles, pero con responsabilidad técnica

Bucaramanga tiene un censo arbóreo de más de 70.000 árboles y debe realizar una compensación de más de 4.000. En los últimos días, la Alcaldía de Bucaramanga desde la subsecretaria de ambiente, ha iniciado la siembra de Guayacanes en parques de la ciudad, especies que pueden alcanzar más de 10 metros de altura y desarrollar copas que proyectan sobra amplia y tupida.

Durante esta semana llamó la atención la siembra de estos árboles en un parque en Cabecera, curiosamente dicha siembra no se realizó conforme a los parámetros técnicos estipulados en el Manual de Silvicultura Urbana del municipio. Las especies fueron sembradas sin considerar las condiciones mínimas requeridas para que estos árboles crezcan en todo su esplendor y prosperen como su naturaleza lo indica.

Se observaron árboles plantados bajo sombra, debajo de árboles de gran porte y a muy corta distancia entre sí, situación que a futuro no permitirá su adecuado crecimiento y desarrollo. Se trata de una siembra que, probablemente, se perderá. Recursos y esfuerzos pueden desperdiciarse por no seguir los propios criterios técnicos establecidos por la administración. No se trata de sembrar por sembrar para cumplir una meta; se trata de hacerlo bien, para que la ciudadanía pueda disfrutar de beneficios ambientales, paisajísticos y climáticos en los próximos años.

También se realizaron siembras a escasos centímetros de la vía por donde transitan los vehículos, lo que podría convertirse en un problema cuando estos árboles alcancen su tamaño natural. Sus raíces podrían ocasionar daños en la vía o al andén si no se previeron soluciones técnicas como contenedores de raíces que eviten afectaciones a la infraestructura. La vegetación de gran porte debe sembrarse siguiendo recomendaciones técnicas específicas, precisamente para prevenir impactos futuros sobre andenes, redes eléctricas y demás elementos urbanos.

El manual de Silvicultura establece: “Si bien existen directrices de ordenamiento territorial respecto a la densidad del arbolado urbano en andenes; el esparcimiento está condicionado fundamentalmente por la especie y el diámetro de copa que puede alcanzar en su estado adulto; desde el punto de vista ornamental las copas de los árboles urbanos no deberían entrecruzarse, y así poder contemplar su forma y floración.”

Entonces, ¿Por qué no seguir lo estipulado en el manual de silvicultura de la administración?, recursos públicos fueron invertidos en su elaboración para que sirviera como guía técnica en la planificación y ejecución de siembras. Ignorar sus lineamientos puede derivar en árboles que no prosperen y eventuales daños que deba asumir el municipio en el futuro. En cualquiera de los casos, se consolida una ejecución poco eficiente de los recursos públicos: una siembra que no garantizará un verdadero impacto ambiental y urbano sostenible.


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