La guerra contra Irán y la complicidad de Colombia

Estados Unidos e Israel, ambos países con armas nucleares, iniciaron una nueva guerra internacional, esta vez en contra de Irán. En contravía de sus promesas de campaña, actuando de manera unilateral y violando el derecho internacional, el presidente Trump profundiza el carácter imperialista de Estados Unidos y ya suma siete países atacados desde su regreso a la oficina oval, en enero del 2025.

La justificación para el inicio de esta guerra es el manido argumento de una supuesta amenaza inminente de Irán, y su programa nuclear, a Estados Unidos e Israel, amenaza que debería ser contrarrestada con una guerra preventiva. Llama la atención que Trump y Netanyahu dijeron que las capacidades de Irán para continuar con un programa nuclear de uso militar habían sido neutralizadas tras la guerra de los doce días en junio de 2025. ¿Al fin qué?

La falsa narrativa fue expuesta por un alto funcionario del Gobierno Trump, el exmilitar Joe Kent, quién se desempeñó como director del Centro Nacional Contraterrorista de Estados Unidos hasta el 17 de marzo, cuando renunció a su cargo con una dura carta en la que expresó: “No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso contra Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”.

En un reciente video, Netanyahu reveló la verdadera motivación de la guerra: consolidar el papel de potencia regional e impulsar el proyecto expansionista del “gran Israel”, a través de la destrucción de la infraestructura energética y las rutas comerciales de los países del golfo y su reemplazo con nueva infraestructura y rutas en las que Israel juega un papel central.

Además del asesinato del líder supremo de Irán, el Ayatola Ali Jameneí, los ataques de Estados Unidos e Israel ya dejan miles de víctimas civiles, como las 175 personas asesinadas ―en su mayoría niñas― tras los bombardeos a una escuela primaria en Minab.

A pesar de esto, el Gobierno de Gustavo Petro decidió alinearse con Trump y Netanyahu, dando su voto favorable en el Consejo de Seguridad de la ONU a la Resolución 2817 del 11 de marzo de 2026, en la que se condenan los ataques de Irán a los países del Golfo Pérsico, realizados en represalia a los ataques recibidos por parte de Israel y Estados Unidos, mientras se guarda silencio sobre los ataques cometidos por los países agresores en flagrante violación de las normas internacionales.

Aunque se le atribuye a un líder del colonialismo europeo, cobra vigencia una frase de Otto von Bismark: “Iniciar una guerra preventiva es como suicidarse por temor a la muerte”.


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