Buen vividero
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Durante décadas, Bucaramanga; la ciudad bonita ha sido reconocida como un buen vividero. El clima, la cercanía entre barrios, la amabilidad de la gente y un costo de vida relativamente equilibrado hacían posible que una familia pudiera vivir con dignidad, emprender y proyectarse sin que cada fin de mes fuera una carrera de obstáculos.
Ese relato, sin embargo, viene cambiando. El clima sigue siendo generoso y la calidez de las personas permanece intacta, pero la experiencia cotidiana de vivir en la ciudad se ha encarecido de manera evidente. Comer por fuera ahora es un lujo, arrendar vivienda se volvió una carga pesada para muchos hogares y movilizarse cuesta cada vez más. Bucaramanga, que solía destacarse........
