Prometer, una cosa; gobernar, otra cosa |
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Gobernar no debe ser un ejercicio ideológico; es un ejercicio de administración de límites. Límites fiscales, institucionales, legales y políticos. Las campañas se nutren de promesas; los gobiernos, conviven con restricciones. El problema aparece cuando quienes llegan al poder confunden la narrativa electoral con la realidad del Estado.
En Colombia hemos normalizado una paradoja peligrosa: prometer desde la ideología y gobernar desde la improvisación. Se vende la idea de que la voluntad política basta para transformar el país, como si los recursos fueran infinitos, las instituciones prescindibles y la Constitución un obstáculo opcional. No lo es.
El primer choque es fiscal. El Estado no se gobierna con........