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Lo que no se mide, no duele… aún. (Agua 1)

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Santander no tiene definido el Riesgo de la Calidad del Agua (IRCA) por omisión. En la gestión del agua, como en la vida, se instala una parálisis cómoda: creer que la ausencia de malas noticias equivale a bienestar. Para enfrentar la conflictividad social debemos bajar de la abstracción y aplicar el Triángulo Ético VRC —Verdad, Respeto y Coherencia—. Sin estos pilares, el vacío de información se convierte en el primer peldaño de la Pirámide del Odio, donde el prejuicio sustituye al dato y la estigmatización reemplaza a la gestión. No reportar invisibiliza; no medir alimenta estereotipos y crea un lenguaje de exclusión. El silencio es una forma de violencia deshumanizante.

La Verdad es nuestro punto de partida, y los hechos que nos entrega DebataConDatos en X son contundentes: mientras el promedio nacional es de 67% de municipios sin reporte rural, en Santander el “apagón informativo” alcanza al 88,5% de los municipios. Setenta y siete municipios de Santander son un rio ciego. Este silencio no es un olvido; es una falta de Coherencia entre el discurso del desarrollo y la acción administrativa, una omisión masiva que impide validar el riesgo real que enfrentan más de 79.163 estudiantes rurales en Santander a tomar agua contaminada. Dos millones en Colombia.

Cuando una administración no reporta, evade su responsabilidad y, como en el relato La culpa es de la vaca, termina culpando a factores externos de un problema estructural. Este descuido erosiona el Respeto por la dignidad humana. No reportar es una forma de deshumanizar al ciudadano rural, tratándolo como alguien que no merece la protección de la ley ni el rigor de la ciencia.

La Pirámide del Odio nos enseña que la violencia comienza con la normalización de actitudes “inofensivas” como la falta de transparencia. Si permitimos que el agua —base de la vida— se gestione bajo el prejuicio del abandono, estaremos alimentando futuras tensiones sociales.

Esta serie de columnas busca activar un Diálogo Verdadero para conformar una Red de Veedurías Ciudadanas por un Buen Futuro del Agua Hoy. La ruta: aplicar el Triángulo VRC para que la Verdad de los datos de DebataConDatos guíe las acciones, el Respeto garantice la dignidad de cada cuenca y la Coherencia desemboque en diagnósticos que protejan realmente las estrellas hídricas.

La sequía de la dignidad del territorio es el silencio hídrico. Al omitir Verdad, Respeto y Coherencia, la desidia alimenta una Pirámide del Odio que invisibiliza el abandono rural hasta que la crisis alcanza la urbe. Para avanzar se requiere un Diálogo Verdadero que reconozca que omitir datos no es un error técnico, sino una traición al futuro de Santander. Medir el dolor y la sed del otro hoy es, en esencia, coherencia social.


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