Fracking Social – crónica de extinción
El día en que la iban a matar, la palabra se levantó a las 5:30 de la mañana después de un descanso apacible, para esperar el buque en que llegaba el obispo. Ella sabía que los derechos no mueren en la oscuridad: se extinguen a plena luz del día, mientras estamos ocupados en otra cosa.
A esa hora, nadie sospechaba que el silencio ya había iniciado su trabajo y que la extinción conceptual, las purgas normativas y el fracking social estaban en marcha. Las diferencias entre el día anterior y el que corría eran mínimas; la derogación y la ruptura del orden constitucional resultaban imperceptibles, porque la muerte de un derecho siempre es lenta, discreta, casi inaudible, especialmente para la abuela que........
