Señor alcalde, ¿quién decide, los motociclistas?

Señor alcalde, el nombre del cargo público que usted desempeña proviene de una voz hispánica de origen árabe que significa “juez”, o “el que decide”. Por ello, como habitante de Bucaramanga, le pregunto al que decide qué debo hacer día tras día pues reiterativamente, semáforo tras semáforo, veo a numerosos motociclistas pasando los cruces viales cuando el semáforo tiene encendida la luz roja, poniendo en alto riesgo a peatones, ocupantes de automotores y creando inmenso desorden vial. ¿Debo mirar “para San Felipe” pues esa es la Bucaramanga del siglo XXI? ¿Me hago el tonto pues parte del diario vivir en nuestra ciudad es que los motociclistas burlen a las autoridades de tránsito? ¿Me inquieto pues el mal ejemplo se difunde rápidamente y ya ‘contagió’ a bastantes automovilistas?

Señor alcalde, frecuentemente veo transitar por las vías a motocicletas llevando a tres personas y muchas veces el tercero es un niño que va, incómodo, sin protección eficaz alguna. ¿Debe importarme ello un pimiento? Pero, ¿acaso el ICBF no tiene la obligación de proteger a los menores?

Señor alcalde: por nuestras vías es ‘normal’ que transiten aparatosos trasteos en motocicletas y tales acarreos suelen poner en peligro a quienes van en la moto y a los automotores que avanzan por esa vía. ¿Qué debo hacer? ¿Rezar implorando que no pase nada?

Señor alcalde: ¿qué norma autorizó a los motociclistas a “parquear” en cualquier sitio, si es que se puede llamar parquear el dejar “tiradas” en el asfalto, o en la acera, las motocicletas?

Señor alcalde, ¿qué norma de tránsito vial autoriza a los motociclistas a circular por las vías haciendo peligrosos zigzag entre las filas de automóviles, camiones y buses?

Señor alcalde: ¿cuántos agentes y auxiliares de Tránsito hay diariamente en las vías bumanguesas entre las 7 de la mañana y las 8 de la noche?

Señor alcalde, da risa ver piquetes de 8 o más agentes de tránsito, con pitos y alboroto, exigiendo a los automovilistas demostrar que hicieron la revisión técnico mecánica de sus automotores, mientras cientos de miles de motociclistas “se ponen de ruana” la legislación de tránsito por toda la ciudad.

Señor alcalde: ¿usted no ha sido súbita y bruscamente despertado a altas horas de la noche por el infernal ruido de motores de motocicletas que velozmente ruedan por las calles sin Dios ni Ley? ¿Adaptar las motocicletas para ello está autorizado por la Ley?

Señor alcalde, ¿se ha percatado del alto número de usuarios de motocicleta que transitan sin casco? En Bucaramanga, usted es el que decide, pero quienes determinan que pasa en las vías son los motociclistas.


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