Rafael Correa Barrera |
A comienzos de 1953, en esa añorada, apacible y entrañable Bucaramanga de entonces, la que quizás no llegaba aún a tener doscientos mil habitantes, siendo yo un niño, pasaba con frecuencia frente a la casa de una familia amiga de mi madre, la de Merceditas Barrera y Rafael Correa (padre), quienes, junto a sus dos hijos, vivían en el centro de la ciudad, cerca de mi casa paterna; en ese entonces, los dos Correa Barrera, Rafael y Mario, eran ‘coca colos’ bumangueses que cursaban estudios en el colegio San Pedro Claver.
Pocos años después, primero Rafael y luego Mario, tomaron camino hacia Medellín a estudiar Derecho en tal ciudad. Corrieron los años y,........