Gabriela Pinilla
Augusto, mi amigo poeta, sabe leer el Tarot, conoce su magia y el dolor que causa. Sabe que nació en el norte de Italia o en Francia como juego de mesa y que se convirtió en una herramienta de adivinación y autoconocimiento en las primeras décadas del siglo XIII, cuando los mercaderes del Mediterráneo recorrieron con Marco Polo la extensa Ruta de la Seda por China, Persia y África, y trajeron entre sus pertenencias el primer mazo de cartas conocido en Occidente, llamado Mamluk. Otros dicen que se trataba del verdadero libro sagrado del dios egipcio Thot. Otros, que su origen era islámico y que estaba organizado en cuatro palos; después se incorporó un quinto: los triunfos. Estos, dice, son los 22 arcanos mayores del Tarot. Alejandro Jodorowsky señala símbolos cristianos, referencias a la Cábala judía........
