Referendo contra la destrucción

Sentir miedo hoy no es un acto de cobardía; es una reacción instintiva ante el desmoronamiento. Mirar hacia la Casa de Nariño ya no produce respeto, sino una opresión en el pecho. Estamos ante un Gobierno y una bancada del Pacto Histórico que no solo fallaron en su promesa de cambio, sino que han arrastrado la dignidad del país a una degradación que parece no tener fondo. Un gobierno que prometió la inclusión y a punta de odio profundizó la división. Desde la casa nos han roto como sociedad como nunca. Continuar por este camino ya no es un riesgo político, es una sentencia de destrucción.

La descripción de estos años es desoladora: el “primer anillo” del Palacio, ese círculo íntimo que juró transparencia, hoy es un desfile de imputados, investigados y prófugos. Hemos visto la corrupción elevada a su máxima potencia en el corazón mismo del........

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