Los arrieros |
Pocos oficios tan sufridos, en nuestra historia, como el de arriero. No solo había que saber manejarse con las mulas de arria, sino cargar en las madrugadas y descargar en los atardeceres, dormir a la intemperie y afrontar con un poncho la fuerza de las lluvias y los soles caniculares. Ejemplo de este oficio es el contrato que firmó en mayo de 1776 un gobernador de Girón con dos grupos de arrieros. El primero cargaría en Girón sus mulas con tangos de tabacos y los entregaría en Belén de Cerinza al segundo grupo, integrado........