Los linderos del olvido
Caminar por el Cañón del Chicamocha es comprender el peso de la fatalidad y la grandeza de la tenacidad humana. En este paisaje hostil, retratado en la novela Siervo sin tierra —publicada en 1954 por el escritor colombiano Eduardo Caballero Calderón—, se funden el rigor geográfico y la tragedia social. Entre la greda amarilla y tosca de este imponente cañón, de lomas ásperas y estériles, transcurre la vida de Siervo Joya, un campesino boyacense que encarna la paradoja del labriego: aquel que araña la abundancia en un desierto de aguas tibias y cenagosas, pero que jamás logra poseer el suelo que fertiliza con su sudor.
La historia de Siervo Joya es la crónica de una tenacidad........
