Lo bueno, lo malo y lo feo |
Este Búho recargó energías en una playita alejada del sur. Poca gente, nada de bullicio, como me gusta. Es un oasis de tranquilidad. Un espacio para hacer un balance del año que acaba de terminar. Solo un hotel para mochileros donde comí pescadito fresco, pude nadar en el verde mar y releí algunas ‘joyitas’ literarias.
El 2025 fue un año para el olvido. La maldita delincuencia tiene en zozobra al país. Se vienen las elecciones y existe un potente caldo de cultivo para que el pueblo elija a cualquier radical que prometa ‘incendiar el país’. Por eso mi reclamado ranking de ‘Lo bueno, lo malo y lo feo’ está picante. Y ya saben, el que se pica pierde.
LA CAÍDA: Los balazos contra........