La eterna Blanca Valera

Este Búho ve con alegría los homenajes que ha recibido la inmensa Blanca Varela por sus cien años. Aunque ya no esté en este mundo, la poeta dejó un legado literario inmortal, que se sigue leyendo y con más admiradores cada año. En esta columna le he dedicado ríos de tinta y conozco muy bien su poesía. O eso creo. La he repasado innumerables veces, en distintas etapas de mi vida, y la sigo descubriendo en cada verso. La admiro no solo por su arte -que ha rejuvenecido con el tiempo-, sino porque fue una mujer empoderada y con su talento supo ganarse un lugar preponderante en un mundillo literario gobernado por varones.

Blanca disfrutó la vida como pocas: cultivó amistad con los más grandes pensadores de su época como José María Arguedas o Jean Paul Sartre, viajó como quiso y se enamoró perdidamente del reconocido pintor Fernando de Szyszlo, con quien se casó y algunos años más tarde se divorció, porque ‘las mujeres le movían las caderas y él........

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