El sindicato no puede poncharse |
El 2026 ha iniciado para el movimiento sindical cubano como un play off, con poco margen a la improvisación. La corona lleva tatuada un texto: lograr una Central de Trabajadores de Cuba (CTC) lo más cercana posible a la creada y liderada por Lázaro Peña, pero atemperada al contexto económico y social actual. Todas las jugadas y batazos son posibles, excepto poncharse.
Son meses en que las prioridades o “lanzadores abridores” están bien definidos: completamiento de los cuadros en toda la estructura organizativa, más afiliación en el sector no estatal, acompañamiento al Programa de Gobierno, mejor representación de los trabajadores ante las administraciones desde la base hasta el sindicato nacional, sesiones finales del 22 Congreso........