Sadí de Buen, los gambusinos y el mito de la erradicación de la malaria

A finales del siglo XIX se descubrió que la malaria era transmitida por mosquitos y las campañas de salud pública se centraron en reducir sus poblaciones, atacando la fase larvaria acuática de estos insectos. Comenzó una desecación masiva de cuerpos de agua, y pronto aparecieron las primeras propuestas de usar peces depredadores de mosquitos como medida adicional. Los primeros trabajos mostraron interés por unos pequeños peces que hasta entonces habían pasado desapercibidos: las gambusias.

La mayor parte de las más de 40 especies del género Gambusia habitan islas del Caribe y territorios aledaños. El nombre científico del género deriva del término cubano “gambusino”, variación del gamusino castellano, un animal imaginario que en Cuba tomó forma de pez diminuto.

Dos especies nativas de Estados Unidos, la oriental (G. holbrooki) y la occidental (G. affinis), tienen amplias áreas de distribución, que incluyen los lugares de trabajo de los primeros investigadores que proponían el uso de peces en el control de mosquitos. Esta casualidad las convirtió en estrellas de la lucha contra la malaria.

Esos primeros investigadores sabían que las gambusias no eran especialistas en el consumo de larvas de mosquitos. También se conocía que las zonas de mayor incidencia de malaria en EE. UU. coincidían con áreas de presencia de gambusias. Todos estos “peros” se perdieron rápidamente en la vorágine de la promoción entusiasta. Para 1915 se había acuñado un nuevo nombre para las dos especies estadounidenses: pez mosquito (mosquitofish). Este término publicitario fijaba las exageraciones sobre su efectividad.

Las primeras introducciones de gambusias se producen a principios del siglo XX. En 1920 había en EE. UU. numerosos centros de cría que las distribuían gratuitamente, un........

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