Columna de Marco Moreno: Ministros que queman al Presidente: el dilema que los gobernantes no aprenden a tiempo
En Chile cambiar ministros es casi un deporte nacional. Apenas uno tropieza, el ecosistema político y mediático —analistas incluidos— enciende el cronómetro. La presión llega desde las encuestas, las columnas, los parlamentarios de la propia coalición. Y La Moneda, tarde o temprano, termina moviendo fichas.
Los presidentes dicen que no gobiernan para los medios ni para los analistas. Tienen razón. Nadie debería conducir un país a remolque del ciclo noticioso. Pero esa defensa tiene un límite: cuando un ministro deja de estar alineado con el proyecto, su desgaste deja de ser suyo y empieza a ser del presidente. El goteo erosiona, y ninguna administración puede perder credibilidad en el primer año.
Kast lo está viviendo ahora. Las tensiones partieron con el estilo confrontacional y, a ratos duro de Jorge Quiroz e Iván Poduje. Con la oposición, sectores del oficialismo y entre ambos. La vocera Mara Sedini acumula una presencia dominada por tropiezos más que por agenda. La ministra de Seguridad Trinidad Steinert no ha traducido la promesa de orden —el corazón del discurso de Kast— en resultados visibles. Y la ministra de Ciencia Ximena Lincolao perdió a su subsecretario, Rafael Araos, quien renunció tras negarse a ejecutar un plan de........
