Columna de Luis Cordero Vega: Pragmatismo
Uno de los problemas centrales en las democracias contemporáneas es cómo hacer compatibles las promesas de campaña con las acciones concretas que se ejecutan una vez que se gobierna. Cuando esas promesas se incumplen o son calificadas bajo alguna fórmula retórica, la disonancia pública es escandalosa, porque si la política y la ley son promesas de algún cambio en el bienestar, su incumplimiento o ineficacia se transforma en una defraudación de consecuencias impredecibles.
Esa distancia es la que está alimentando los niveles crónicos de desconfianza en nuestro país, motivada principalmente por la incapacidad del sistema político para canalizar las demandas sociales, generando desafección y malestar. El aumento de esa desconfianza afecta la vida cotidiana de las personas, los mercados, la lealtad a la democracia y el cumplimiento de la ley.
Maquiavelo sostenía que la eficacia política dependía de “la verdad efectiva de las cosas”, donde el gobernante no puede darse el lujo de gobernar en su mundo ideal, sino que debe adoptar decisiones considerando la realidad y el país que lidera tal cual es. Weber señaló........
