Columna de Jaime Mañalich: ¿El consultorio como puerta de entrada a la atención o a la expulsión de migrantes?

Cada vez que un migrante irregular cruza la puerta de un consultorio, el Estado chileno enfrenta una decisión silenciosa: ¿lo atiende como paciente o lo trata como problema? Por años, la respuesta ha sido ambigua. La normativa dice lo primero; el miedo cotidiano de quienes no tienen papeles dice lo segundo.

Chile tiene compromisos claros. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención de Trabajadores Migratorios ratificada en 2005 y la propia Ley 21.325 de Migración establecen que el acceso a la salud no puede condicionarse al estatus migratorio. No es una opción generosa del Estado: es una obligación jurídica. Sin embargo, una proporción significativa de migrantes irregulares evita el sistema sanitario por temor a consecuencias migratorias. El derecho existe en el........

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