Columna de Isabel Plant: Te amo, pero con separación de bienes
La historia de Belle Burden es tan, pero tan sabrosa, que los derechos ya los compró Netflix para hacer una película protagonizada por Gwyneth Paltrow.
Belle Burden tiene 56 años, es abogada, pero buena parte de su vida adulta se dedicó a cuidar a sus tres niños. Es miembro de una de las familias más famosas, adineradas y de alta alcurnia de Nueva York. Su abuela era uno de los cisnes de Capote, y si eso no le dice nada, imagínese que la Gran Manzana tiene realeza: Belle Burden sería descendiente de princesa.
La cosa es que Belle se casa con un buen tipo, de familia elegante, pero venida a menos económicamente, un abogado que conoce en el trabajo. Es buen padre, buen partner, arman una vida, a él le va muy bien, cada vez mejor. Ella usa su herencia para comprar el departamento familiar en Nueva York y la casa en la playa, donde son miembros del country club local.
Todo está perfecto, cuando comienza la pandemia y ella recibe un llamado por teléfono: su esposo la está engañando. Al día siguiente, él se va de la casa diciendo que no es feliz, y que ella se quede con todo, incluyendo a los niños. No le pide custodia compartida.
El detalle vital es que........
