menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La ruta de la Fricandela: ocho opciones para disfrutar un sabroso clásico de las fuentes de soda chilenas

19 0
15.05.2026

Para los que son muy jóvenes o para los que creen que todo comenzó hace ayer (hay bastantes de esos), es bueno aclarar que en Chile no siempre estuvimos rodeados de hamburgueserías y que tampoco en los supermercados abundaban esas hamburguesas congeladas de bajo costo y rápida preparación que casi se han transformado en piedra angular de la alimentación de millones de chilenos. Menos aún se hablaba de puntos de cocción de la hamburguesa o de la modalidad “smash”.

Lo que sí había, más o menos a partir de la segunda mitad del siglo pasado, eran las fricandelas. Una preparación elaborada en base a carne de vacuno -en ocasiones mezclada con chancho- más cebolla picada en cuadros finos, ajo y perejil además de aliños típicos de nuestra cocina tradicional como orégano o comino. No eran ni bolas de carne como una albóndiga ni algo más plano como las hamburguesas que conocemos hoy. Eran, digamos, algo intermedio. Ni tan gruesas ni tan finas, pero sí llenas de un sabor penetrante, gustoso y sobre todo familiar; porque se asemejaban mucho a cualquiera de nuestros guisos.

Su nombre seguramente viene de la frikadellen alemana, una especie de albóndiga bien aliñada bastante tradicional de ese país y de otros puntos de Europa. Ahora bien, la muy chilena frincandela nunca fue un plato casero, si no que se dio a conocer e hizo popular en las -por esos años- nacientes fuentes de soda. Este proceso incluyó el desarrollo de un pan adecuado para meter dentro una fricandela, apareciendo así la popular frica, una especie de pan amasado más grande y esponjoso que aguantaba la fricandela, sus jugos y el resto de ingredientes que se le fueron sumando a este sándwich.

Así, hasta bien entrados los años ochenta, esta mezcla de carne molida y aliños fue una de las estrellas de las barras de muchos de estos boliches. Sin embargo, la aparición y posterior popularización de las hamburguesas en diversos formatos y precios, comenzó a dejarla en un injusto segundo plano. Afortunadamente sobrevive en un puñado de locales tradicionales -y otros no tanto- que la siguen teniendo como la estrella que es.

A continuación, una selección de las mejores fricandelas que me ha tocado probar en el último tiempo. 

Más de ochenta........

© The Clinic