Elecciones Andaluzas y hegemonía cultura de Antonio Gramsci
Cuando Carlos Marx, en 1859, refleja en el «Prólogo» de la obra Contribución a la crítica de la economía política, un principio marxista que ha sobrevivido en el tiempo: La infraestructura material condiciona (otros, entre ellos Althusser, consideran que “determina”) la superestructura ideológica. La lógica de esta formulación conllevaría que quienes más deprivación sufren en la sociedad mayor conciencia de ello tendrían y que consecuentemente apoyarían con su voto a quienes les propongan superarla. Es decir, las personas que peor viven no apoyarían a quienes les causa esa pobreza. Las elecciones políticas desde que se instaló hace más de un siglo el parlamentarismo y el sufragio universal han venido constatando que en raras ocasiones las gentes del pueblo dejan de votar a partidos que defienden la riqueza y a quienes se hacen ricos a costa del pueblo. En las últimas elecciones en España, tanto generales como autonómicas y municipales, sin embargo, se ha ido instalando en un amplio sector de la población la desilusión hacia las votaciones. Este fenómeno afecta a un tercio del censo electoral que no se asoma a las urnas. Además, algo más del 40% del censo vota a partidos políticos que desarrollan claras políticas contrarias a los intereses del “pueblo”. Temas recurrentes que empeoran las vidas de las gentes normales y corrientes, como, la privatización de la sanidad, la educación, la ayuda a la dependencia y un buen número de servicios públicos que permitirían velar por el mejor y más honesto uso del dinero público, no parecen ser tenidos en consideración por quienes votan a esos partidos.
Hace un........
