Al verdugo, Sí; A sus víctimas, No

“De fortaleza sitiada, Venezuela ha pasado a un status peor: a un país más vulnerable, con un Estado bajo amenaza de destrucción y una presidenta y otros altos funcionarios amenazados de muerte sino obedecen a TRUMP.”

Al inicio del siglo XIX el pueblo haitiano protagonizó la primera independencia en Nuestra América colonizada por los imperios europeos y a la vez la primera revolución social antiesclavista de un pueblo negro contra la cruel supremacía blanca. 

Derrotó al poderoso ejército napoleónico, sostén de la esclavitud y del saqueo en la parte occidental de esta isla y dio un aporte decisivo a la gesta del libertador Simón Bolívar en Suramérica.

A mediados del Siglo XX el pueblo cubano, con Fidel al frente, se insurreccionó y derrotó la tiranía batistiana, dando inicio al accidentado ciclo de la segunda independencia latino-caribeña contra el dominio del poderoso imperialismo estadounidense, venciendo todas sus conjuras y sembrando socialismo.

Al concluir el siglo XX e iniciarse el XXI, el bravo pueblo venezolano, encabezado por un talentoso coronel de su ejército, el Comandante Hugo Chávez, acompañó y reanimó el ciclo iniciado por Cuba y retomó el ideal socialista; sensiblemente estropeado por el derrumbe de la URSS y la desintegración del euro-socialismo soviético

Esto no lo han perdonado por los siglos de los siglos ninguno de los imperios coloniales ni de los imperialismos modernos, especialmente EEUU con su perversa saña propia y heredada. 

El odio, desde la soberbia imperialista transformada en crueles sanciones y castigos interminables, ha sido visceralmente desplegado contra esos procesos liberadores y especialmente contra sus próceres y sus principales dirigentes; quienes, individual y colectivamente, han sido estigmatizados, calumniados. bloqueados, cercados, agredidos y sometidos a toda suerte de guerras inventadas y de terrorismos de todas las calañas.

Por parecido destino manifiesto del mismo imperialismo, esa ha sido el derrotero impuesto a la revolución sandinista y al histórico antiimperialismo de la revolución popular nicaragüense.

Imposición violenta, muy violenta, acompañada del terror sin límites y las horrorosas guerras preventivas de baja y mediana intensidad, ejecutadas por el Pentágono para derrotar la revolución sandinista e impedir el triunfo de las insurgencias populares en Honduras, El Salvador y Guatemala; y para obstruir por la fuerza la cuarta oleada revolucionaria del ciclo estelar que Cuba inició rumbo a la segunda independencia y a la nueva revolución continental.

Al Chile de Allende y a su bondadosa revolución socialista pacífica, le fue peor con el horripilante golpe fascista y la tiranía de Pinochet auspiciada por EEUU en 1973.

En abril de 1965, en República Dominicana, a la hermosa insurrección cívico-militar victoriosa que encabezaron los coroneles Francis Caamaño y Fernández Domínguez para el restablecimiento de la democracia y el rescate de la soberanía, el Coloso del Norte le lanzó cuarenta mil marines y un paquete de porta-aviones, helicópteros, tanques y cañones, para derrotarla esgrimiendo un anticomunismo serval y la consigna “no otra Cuba en el Caribe.

∙         RESULTADOS DE LA CONTRAOFENSIVA IMPERIAL

Por diferentes razones y múltiples adversidades, en sus respectivas épocas y........

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