Mapas inocentes
Confluyen en la cartografía, las bellas artes, la geometría, la arquitectura y la política. Desgraciadamente, este encuentro no puede considerarse inocente. Se trata de un encuentro engañoso, en el mejor de los casos, donde formas, imágenes, fronteras y mapas se disfrazan a distintas escalas. Así lo feo pasa por lo bello, lo imaginario por lo real, lo falso por lo verdadero, y el mapa se convierte en un espacio abierto a las distorsiones. Unos mapas se muestran para intimidar y otros ocultan secretos entre los trazos. Y los hay, también, que propician las guerras.
Gerardus Mercator ideó en 1569 su célebre proyección del mundo, que se convertiría con el tiempo en una de las representaciones cartográficas más utilizadas, sobre todo para la navegación. Sin embargo, aquella forma de dibujar el mundo introdujo también importantes distorsiones: el tamaño de los países y las regiones cambia según su posición en el mapa y se exagera cuanto más nos acercamos a los polos. Groenlandia, por ejemplo, aparece casi tan grande como África, cuando en realidad el continente africano es catorce veces mayor. Alaska parece también superar en tamaño a Brasil. Europa, por su parte, se........
