La FIFA World Cup, la híper-mercantilización del fútbol y la cancelación del derecho al esparcimiento |
El fútbol es un deporte/espectáculo históricamente vinculado al vuelco de las masas y a la expresión desaforada de sus emociones en el estadio o ante la pantalla. Es un mecanismo generador de sentidos de pertenencia y de arraigo territorial. En el fútbol, el aficionado que involucra sus emociones y sentimientos, experimenta alegrías, padece tristezas, hace catarsis y desahoga frustraciones de su día a día. Con el fútbol, el aficionado lo mismo llora al alcanzar la victoria que al sufrir la derrota; de tal modo que su neocortex es invadido por esa emoción que opaca el discernimiento.
Solo los fenómenos religiosos logran superar con creces las emociones que el fútbol despierta entre las masas. Ningún otro deporte lo hace con esa intensidad, ni tampoco logran sincronizar en tiempo real –tal como lo hace el fútbol– a miles de millones de seres humanos. Mismos datos de la FIFA indican que 5 mil millones de seres humanos interactuaron en distintos medios (televisión lineal, televisión digital, plataformas de la FIFA y redes sociodigitales) durante la Copa Mundial Qatar 2022; alcanzándose una audiencia media 175 millones de aficionados durante el mismo torneo. Mientras que en redes sociodigitales se conectaron 2 200 millones de aficionados para seguir ese Mundial. El récord lo logró la final con una audiencia de 1 420 millones de espectadores; en casa fueron encendidas 1.064 mil millones de pantallas para seguir ese encuentro entre Argentina y Francia, otros 237 mil millones lo siguieron por medios digitales, en tanto que 122 mil millones presenciaron el partido fuera de casa (datos publicados en https://shre.ink/LhV0).
Consciente la FIFA y las federaciones nacionales de esas emociones involucradas y del impacto mediático de un evento como la Copa Mundial de Fútbol, la tendencia en las últimas dos décadas y media estriba en una generalizada híper-mercantilización y elitización del fútbol, con la consecuente privatización del derecho al esparcimiento por parte de las masas populares. Esto es, el cobro de la señal para el disfrute de los partidos de fútbol, tanto de ligas nacionales y torneos continentales de clubes como la UEFA Champions League o la Conmebol Copa Libertadores, como la Copa Mundial de la FiFA, la Eurocopa de Naciones y la Copa América, en no pocas ocasiones fraccionados esos torneos entre varias empresas de televisión por cable o entre varias plataformas streaming. Aunado ello a los precios exorbitantes que alcanzan los boletos para el ingreso a los estadios, genera procesos de marginación y segregación de multitudes de aficionados, que se enfrentan a la frustración de pagar servicios de televisión por cable que ofrecen los........