¿No creéis que ya está bien de poner la otra mejilla?
Hay que pasar de la estrategia defensiva a la ofensiva. Hay que pasar de ser víctimas de sus mentiras a contar la verdad que hay detrás de sus autores. Hay que pasar de recibir demandas, denuncias y querellas a interponerlas contra quienes nos amenazan, acosan y difaman.
Los demócratas llevamos demasiado tiempo limitándonos a defendernos de los ataques de la extrema derecha. Los ataques de empresarios, políticos, pseudoperiodistas y agitadores a sueldo. Nos defendemos de sus bulos, desmintiéndolos y desmontándolos. También nos defendemos de sus denuncias en los tribunales.
Y sufrimos no solo la «pena de banquillo» si un caso llega a juicio por su enorme repercusión mediática, infinitamente superior a la que tendrá luego la sentencia absolutoria. También sufrimos la pena........
