Venezuela y el colonialismo menor, por Rafael Uzcátegui |
Tom Yorke (nombre ficticio) es un reconocido profesor norteamericano de una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, afiliado al Partido Demócrata e identificado con su ala progresista.
Desde el año 2002, cuando realizó un paper académico sobre la democracia participativa venezolana luego de una visita de una semana al país, se convirtió en una voz de referencia sobre lo que ocurría en el país caribeño bajo la revolución bolivariana.
Aunque no consideraba a Nicolás Maduro como un presidente legítimo ni democrático, fue muy crítico de la presencia de los buques norteamericanos en el mar Caribe y la acusación de Venezuela como país que se beneficiaba del narcotráfico. Luego de los ataques y detención de Maduro el 3 de enero, ha estado muy activo escribiendo artículos de opinión.
En uno de los últimos, Yorke interpelaba a los venezolanos que celebraban lo sucedido, pidiéndoles que «dejaran de mirarse el ombligo». El caso venezolano ofrece un terreno particularmente nítido para observar el funcionamiento de un fenómeno que calificaremos como «colonialismo menor».
No porque sea excepcional, sino porque condensa una serie de tensiones estructurales entre universalismo ideológico, autoridad intelectual y sufrimiento concreto que atraviesan hoy buena parte del debate internacional sobre autoritarismo, izquierda y geopolítica.
Desde hace años, Venezuela es objeto de una intensa producción discursiva desde lugares ajenos y lejanos. Académicos, intelectuales públicos, activistas y analistas —principalmente del Norte global, pero también de izquierdas metropolitanas del Sur— han construido interpretaciones del conflicto con epicentro en........