Chavismo post 3E: un poder sin autoridad, por Rafael Uzcátegui

Chavismo post 3E: un poder sin autoridad, por Rafael Uzcátegui

Los hechos del 3E marcaron el clímax de una tendencia que venía gestándose dentro del chavismo: la ruptura definitiva entre su poder y su autoridad. Con su giro proestadounidense, el bolivarianismo abandona su mito fundacional –el antiimperialismo– y deja al descubierto una coalición cuyos restos ya no están unidos por lo que creen, sino por lo que temen perder.

En una ciudad del interior del país dos policías regionales imponen una infracción de tránsito a una mujer que había girado su vehículo donde no debía. Al llegar a su comando los dos funcionarios son humillados por su superior: la persona escarmentada era esposa de una persona importante del PSUV, siendo obligados a pagar el monto de la multa.

Esta escena pudiera ser una más de la larga historia de abusos de poder ocurridas en los últimos años. Sin embargo, hay una diferencia: los dos policías denuncian el abuso por redes sociales. No al Ministerio Público ni a la Defensoría del Pueblo, sino ante la opinión pública.

El hecho ocurre semanas después de la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores, por parte de un operativo militar estadounidense, que bombardeó por lo menos 7 puntos del territorio ocasionando, al menos, 100 bajas. Ese día algo terminó por romperse a lo interno del universo bolivariano. La actitud de los dos policías es un síntoma: lo que hasta el 2 de enero hubiera sido silenciado o invisibilizado, hoy se difunde públicamente por redes sociales.

El fundador de la sociología comprensiva, Max Weber, distinguía entre poder (imposición) y autoridad (obediencia legítima). Para él la clave de la autoridad era: la gente obedece porque cree que debe hacerlo. Esta legitimidad para la obediencia puede venir de tres fuentes: la llamada «Tradicional-patrimonial» basada en la herencia o en las lealtades personales; la «carismática» vinculada a la figura de un líder y la «Legal-racional», anclada en instituciones y normas.

La pérdida de autoridad no es un concepto abstracto: se expresa cuando las órdenes dejan de ser obedecidas por convicción, cuando los subordinados comienzan a actuar por cálculo y cuando los conflictos internos ya no se procesan dentro de la jerarquía, sino que se........

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