Transición energética: tensiones geopolíticas, guerras de relatos, por Leonardo Stanley

Transición energética: tensiones geopolíticas, guerras de relatos, por Leonardo Stanley

El conflicto en Medio Oriente está llegando al segundo mes, mientras la guerra en Ucrania ya acumula más de cuatro años. Ambos conflictos han tenido fuertes repercusiones en los mercados energéticos, así como también han afectado a los mercados agrícolas: incremento de precios, aumento de la volatilidad, disrupción en la oferta y problemas de abastecimiento. Las crisis que se evidencian plantean un nuevo contexto, en el que las decisiones de consumo, inversión y financiamiento se ven afectadas por la geopolítica.

A las tensiones y los conflictos que se superponen en el ámbito militar se le suman las guerras de relatos en torno a la transición energética. Independientemente de las escaramuzas, resulta evidente que las fuentes limpias serán las ganadoras de esta última disputa.

A sus credenciales ambientales hay que añadir las ventajas económicas: los avances tecnológicos muestran que la generación eléctrica a partir de renovables es la más barata en cualquier lugar del mundo. A esto se suma el carácter universal de su disponibilidad, así como la gratuidad que presenta el recurso asociado al costo marginal nulo. En otras palabras, avanzar con la transición es romper con la dependencia fósil. 

Convocados por los Países Bajos y Colombia, en los últimos días de abril representantes de más de cincuenta países se reunieron en la ciudad colombiana de Santa Marta para discutir la transición energética. La citada conferencia convocó a una quinta parte de los productores y a más de un tercio de los consumidores, cuyos líderes entienden que avanzar con la transición no resulta una obligación ética sino una apuesta estratégica de cara al futuro.

Y, ciertamente, la conferencia llega en un momento tan oportuno como crítico. Transcurrido más de un mes de conflicto en Medio Oriente, el aumento en los precios del petróleo y gas les ha costado hasta 111.600 millones de dólares a empresas y hogares. La otra cara de la moneda son los beneficios extraordinarios que están embolsando las empresas petroleras, que distintos estudios estiman por encima de los 30 millones de dólares por hora.

Y, ciertamente, la conferencia llega en un momento tan oportuno como crítico. Transcurrido más de un mes de conflicto en Medio Oriente, el aumento en los precios del petróleo........

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