El régimen cubano busca un acuerdo con Trump, por Sebastián GodÃnez Rivera |
El régimen cubano busca un acuerdo con Trump, por Sebastián GodÃnez Rivera
En medio de protestas ciudadanas, apagones masivos en toda la isla, crisis económica, escasez de alimentos y presiones de EEUU, el presidente Miguel DÃaz-Canel anunció a la nación que habÃa iniciado conversaciones con EEUU.
La noticia generó especulaciones respecto a un posible cambio de poder. Y es que la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 fue un mensaje para La Habana: o abren canales de diálogo o terminarán como el lÃder venezolano.
Trump ha insistido en una toma de Cuba desde el 24 de febrero en el Discurso del Estado de la Unión cuando presionó a paÃses que proveÃan petróleo a la isla como México a que dejaran de hacerlo. La captura de Maduro estuvo acompañada de un bloqueo petrolero a la isla que ha generado una profunda crisis energética. El paÃs ha quedado en la oscuridad lo cual ha desatado protestas que no se veÃan desde 2021.
Sin embargo, más allá de las presiones de Trump y la condición desesperante en la cual se encuentran los cubanos, hay un elemento fundamental que puede dificultar, aún más, una posible transición cubana y es que la isla tiene un partido de Estado.
Sin embargo, más allá de las presiones de Trump y la condición desesperante en la cual se encuentran los cubanos, hay un elemento fundamental que puede dificultar, aún más, una posible transición cubana y es que la isla tiene un partido de Estado.
Politólogos como Martin Lipset o Steven Rokkan definen este sistema como una extensión del partido de masas que se fusiona con la estructura del estado, donde los militantes ocupan los cargos burocráticos. Los estados unipartidistas de corte socialista se caracterizan por tener una ideologÃa oficial definida por el partido oficial que controla los medios de comunicación, la economÃa y las fuerzas armadas.
Tras la Revolución de 1959, Cuba sofocó todos los resquicios de oposición a través del exilio, el encarcelamiento, la tortura y la polÃtica del miedo. Fidel Castro copió el diseño institucional de la Unión Soviética, es decir, los cimientos para que la élite socialista gobernara para siempre.
El diario Granma es el medio de comunicación oficial del gobierno, el Partido Comunista Cubano es el único organismo para ascender en la pirámide social, el cuerpo de espionaje es pilar para el control de la disidencia y el marxismo-leninismo es la ideologÃa que dicta cómo debe comportarse la ciudadanÃa.
El partido de Estado es el encargado de postular las candidaturas a la Asamblea Nacional del Poder Popular y es la columna vertebral del autoritarismo. La élite, compuesta por militares, y burócratas son esenciales para el funcionamiento del régimen.
Mientras que el Comité Central, máximo órgano, es el encargado de proponer los candidatos al Buró PolÃtico y delinea el trabajo del partido a nivel nacional. El partido de Estado es quien mantiene el poder, aunado a organizaciones afines de estudiantes, sindicatos, agricultores, periodistas y los Comités de Defensa de la Revolución que son el primer contacto con la ciudadanÃa.
A pesar de que el paÃs aprobó una nueva Constitución en 2019 en la que se estableció que el presidente solo puede ejercer dos mandatos consecutivos, se trató de un cambio superficial. El argumento de la élite era promover la renovación de liderazgos para modernizar el rumbo de la revolución. La rotación de dirigentes y élites es esencial, sobre todo porque el relevo generacional dotarÃa de aire fresco el rumbo revolucionario.
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Con la llegada de DÃaz-Canel a la presidencia en 2021, Cuba inició el proceso de descastrización, es decir, el rumbo de la revolución cambió producto del agotamiento del discurso y la falta de un caudillo fuerte. Desde entonces y concretamente a partir de la pandemia de covid-19, el ejecutivo enfrenta grandes movilizaciones. Los apagones y la escasez de comida son cada vez más frecuentes y la represión se volvió un elemento central de su gobierno.
Recientemente el gobierno cubano optó por una reforma económica derivado de la crisis que atraviesa la isla. El objetivo central es atraer inversiones que permitan al gobierno modernizar la infraestructura eléctrica, hotelera, el sistema bancario y minero.
Recientemente el gobierno cubano optó por una reforma económica derivado de la crisis que atraviesa la isla. El objetivo central es atraer inversiones que permitan al gobierno modernizar la infraestructura eléctrica, hotelera, el sistema bancario y minero.
La «Perestroika interna», como la llama el gobierno, permite a los cubanos exiliados invertir en empresas estatales, abrir cuentas bancarias en instituciones cubanas y crear alianzas estratégicas en el sector agrario del paÃs.
Los cambios no solo buscan reactivar la economÃa, sino que representan un cambio en la ideologÃa oficial. El socialismo no permite la propiedad privada de los medios productivos, por ello, la asociación del Estado con capital privado representa un cambio radical. Durante décadas el gobierno revolucionario expropió y colectivizó empresas, hoy para salvarse pretende introducir reformas capitalistas.
A pesar de la profunda crisis que vive la isla, esto no significa que la caÃda del régimen esté cerca. De hecho, en estos momentos la estructura se pone a prueba y tiende a radicalizarse. Por otro lado, la presión de EEUU es un factor decisivo, pero la élite que negocia con Washington no entregará las estructuras de poder sino que buscará negociar. Como dijo el propio DÃaz-Canel: «colaboración y respeto dentro de nuestro sistema polÃtico».
La estructura del Estado cubano es sólida y su diseño institucional le ha permitido sobrevivir numerosas crisis. El sistema de partido de Estado ha sobrevivido a la presión de EEUU durante el siglo XX, el desplome de la Unión Soviética, el llamado perÃodo especial y la pandemia de covid-19. Pero esta vez la élite cubana ha entendido que no le queda otra que la apertura para no terminar como Maduro.
Sebastián GodÃnez Rivera es cientista polÃtico. Graduado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Diplomado en periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién.
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