¡Vengan por mí!, por Sebastián Godínez Rivera |
X: @Latinoamerica21
Tras el fraude electoral de 2024, Maduro gritó: «¡vengan por mí, aquí los espero en Miraflores, no se tarde en llegar, cobarde!». Luego de una serie de amenazas contra Washington y discursos nacionalistas, el gobierno de EEUU dio inicio a las operaciones en el Caribe en 2025, pero el mundo despertó el 3 de enero de 2026 con la noticia de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Maduro utilizó un discurso beligerante, desde insultar a la oposición venezolana hasta señalar que el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, quería manchar de sangre las manos de Donald Trump. También apostó por la música «No war, yes peace», celebró eventos multitudinarios en aras de unir a todos los venezolanos y hasta convocó cumbres de la paz. Todo esto no hacía más que denotar su desesperación.
En los estudios de las transiciones a la democracia existe una escuela que ha analizado el papel de potencias extranjeras como detonantes de cambios en regímenes autoritarios. Politólogos como Huntington, Linz, Stephan, Diamint y Pion-Berlín estudiaron cómo la presión internacional llevó a la caída de los autoritarismos del siglo XX. En América Latina, el ejemplo comparable con la caída de Maduro es el del dictador panameño Antonio Noriega, detenido el 3 de enero, pero de........