Pretendiendo al dictador, por Luis Ernesto Aparicio M.
Pretendiendo al dictador, por Luis Ernesto Aparicio M.
En lo personal me cuesta imaginar –y más aún presenciar– que después de experiencias tan traumáticas como las de Augusto Pinochet, Jorge Rafael Videla, Fidel Castro, Raúl Castro, Hugo Chávez, Nicolás Maduro o Daniel Ortega, una parte importante de las sociedades actuales vuelva a mirar con simpatÃa opciones personalistas, parecidas a cualesquiera de los nombrados, con lo cual muchas coquetean abiertamente con el autoritarismo.
Pero a pesar de todo, eso es precisamente lo que está ocurriendo, ante la mirada atónita de muchos promotores y defensores de la democracia. Incluyendo a ciertos dirigentes que decidÃan tomar distancia de este tipo de figuras, y hoy aparecen a su lado y apostando a ese tipo de liderazgo.
Las protestas sociales, las crisis económicas, el agotamiento institucional y la decepción hacia viejas estructuras polÃticas están empujando a muchos ciudadanos hacia la búsqueda de figuras fuertes, capaces –según la narrativa que construyen– de ser los llamados a «poner orden», castigar a los responsables de los problemas y ofrecer soluciones rápidas frente a escenarios cada vez más complejos.
Y es allà donde aparece uno de los mayores riesgos de este tiempo.
Muchos jóvenes, frustrados........
