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Palomino Vergara en el Universitario de Caracas, por Gustavo J. Villasmil-Prieto

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24.08.2019

@Gvillasmil99

Con grande afecto, en esta hora difícil, a Emilio Lovera.

Un venezolano de bien que insiste en seguir repartiendo sonrisas en un país lleno de gente triste

Como tantas otras familias venezolanas por más de 50 años, la mía solía reunirse frente al viejo televisor Phillips de casa cada noche de lunes a las ocho, hora de la recordada Radio Rochela. Desde los tiempos de Don Tito Martínez del Box, Cayito Aponte y su “Gran Cruzada del Buen Humor” y hasta el cierre de RCTV en 2007, mi padre, viejo doctor de niños, rara vez se perdió de alguno de aquellos programas en los que nunca faltaban, junto a la sátira política, la de la “escuelita” y la de esos personajes de todos los días que el género de la comedia siempre ha sabido identificar y poner en escena en un gran ejercicio de mofa a la sociedad misma.

Emilio Lovera destacó en ello como pocos. Fue así como los famosísimos “Waperó” encarnaron la crítica a aquella clase media bobalicona y frívola de los ochenta que hoy llora su tragedia histórica, así como los “Jordan” a esos sectores populares discriminados que a la larga encontraron expresión en los gestores de la militarada del 92. Porque la comedia, desde los antiguos griegos, siempre ha sido cosa seria

A mi anciano padre le divertían de lo lindo las ocurrencias y avatares de uno de los grandes personajes loverianos: el famosísimo Palomino Vergara. “Macho de pelo en pecho”, Palomino y su club de recios varones hacían gala de viril desdén por el aseo personal, entre otras cosas, mientras destapaban la botella de cerveza con la fuerza de sus axilas. Con voz recia, Palomino describía en detalle a sus conmilitones la nueva modalidad de “lepe” que ensayaría contra su mujer en caso de que esta se negara a ir al supermercado a comprarle las “espumosas” necesarias para ver el juego de pelota de esa noche. De pronto, tan detallada descripción se vería interrumpida por la irrupción en el botiquín de la malhumorada mujer del “macho” Palomino: “¡Palomino........

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