Pretensiones peregrinas, por Gregorio Salazar
Pretensiones peregrinas, por Gregorio Salazar
Venezuela sigue bajo secuestro. Secuestro de sus instituciones y de las garantÃas a los derechos humanos tan largamente vulnerados y conculcados. Secuestro de las aspiraciones de los trabajadores a un salario digno, cónsono con el costo creciente de la canasta familiar. Secuestrada la ruta electoral y ni qué decir de los 473 presos polÃticos que permanecen en los infiernos penitenciarios del régimen, que ahora inconstitucionalmente ha declarado el final de la vigencia de la Ley de AmnistÃa.
Lo que sà tenemos es una «presidenta interina» en anticipada y desesperada campaña electoral. Delcy RodrÃguez deja actuar a sus anchas a la administración Trump en lo económico y petrolero y acepta con complaciente mansedumbre todas sus decisiones, incluida la vuelta al regazo del Fondo Monetario Internacional (FMI), una de las entidades multilaterales más satanizadas por la izquierda latinoamericana por «neoliberal y antipopular». A cambio pone un torniquete a la reinstitucionalización y se lanza a recorrer el paÃs antes del regreso de MarÃa Corina Machado, la inevitable eventualidad que les hiela la sangre en las venas.
Ya pasaron los tiempos del supremo delirio, del engreimiento total cuando Venezuela se creyó capaz de asumir el papel de la banca internacional y se lanzó, entre 2005 y 2008, a comprarle bonos a la Argentina de Néstor Kirchner por un monto de 5.600 millones de dólares para que fortaleciera sus reservas internacionales. Kirchner pudo asà eludir sus compromisos con el FMI. Las condenas........
