Los presos de la libertad, por Fernando Luis Egaña

Pero tampoco se puede proclamar que el cambio democrático se hace realidad. No es así. La hegemonía imperante no permite el cambio democrático: lo aprisiona. Y hay que ser cuidadosos en apreciar los hechos en su justa realidad.

No puede haber libertad política cuando la existencia de presos políticos, exiliados políticos y perseguidos políticos se convierte en regla general. Una cosa es incompatible con la otra.

Es más, la dimensión de esta tragedia da cuenta del grado de despotismo........

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