menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Morir de pena

10 0
previous day

Mucho se ha escrito estos días sobre la muerte de la cineasta iraní, Marjane Satrapi. No tanto por el hecho biológico en sí, que a todos nos aguarda y que es, a un tiempo, ordinario y extraordinario. Tampoco por la popularidad de la creadora de "Persépolis", sino sobre todo por cómo se produjo su fallecimiento, o más bien cómo se nos ha dicho que se produjo: murió, dicen, de pena. Esa tristeza no vendría causada por la situación política que atraviesa su país de origen, ni por la penúltima guerra, sino por la desolación que le causó la muerte, un año antes, de su marido, Mattias Ripa, de la que nunca se recuperó. Lo de morir de pena sólo lo había leído en cuentos medievales y se lo había oído a mi abuela para referirse a la muerte de mi abuelo, muchos años atrás. Lo dijo con una naturalidad pasmosa, mientras enhebraba una aguja con aquella habilidad suya, sin medir quizá el efecto que semejante comentario podía producir en el niño que yo era, un ser por definición ajeno al concepto de la muerte, un pequeño humano con gafas que epitomizaba la vida. Mi abuelo, ya lo he contado en algún artículo anterior, murió de pena, como Satrapi, siempre según esa versión oficial y forense de la familia, varios años después de haber sido condenado por un Tribunal Militar a la........

© Superdeporte