Las goteras como síntoma

Opinión

Enric Jové

Joan Laporta aguantó como pudo tras la tromba de agua y granizo que cayó en el Spotify Camp Nou / DZN

Ayer llovió. Mucho. En poco rato. Pero no fue el diluvio universal. El Camp Nou sufrió. Demasiado. Más por dentro que no por fuera. Es verdad, estamos en obras. Es lo que tiene entrar en una casa cuando no está acabada. Forzando. Por la razón que sea. Recuerden los plazos que se dieron. Y los que no se han cumplido. Viendo lo de ayer, los que no se cumplirán. No hacen falta goteras para saber que un edificio no está bien construido.

A veces basta con mirar las cosas. Las pequeñas. Las que parecen anecdóticas. Las que no salen en las fotos. Las que se tapan con chapa y pintura. El Barça hoy es eso: un edificio que sigue en pie, pero........

© Sport