Ser coetáneos de Johan, una distinción de oro

Ser coetáneos de Johan, una distinción de oro

Se cumplen 10 años del fallecimiento de Johan Cruyff

Berga. Vacaciones. Agosto del 73. Pónganse en la piel de un niño de cinco añitos, cuyo padre ha ido en busca del Dicen, diario deportivo de la época. En portada, “El traspaso del siglo”. El Barça, tras años intentándolo, cierra la llegada de Johan Cruyff, del que ayer conmemoramos el decenio de su desaparición. Ese día, mi sonrisa - ese niño soy yo - y la de mi padre era homologable a la de cualquier chaval o adulto de hoy cuya vitrina de triunfos responde a la de un club ganador. No era el caso.

Las ligas escaseaban - sólo dos en mis primeros 17 años - y, más allá del sentimiento, no dábamos con un cordón umbilical que nos enganchara. El fichaje........

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