23 May, 2024 | Luis Guzmán es un talentoso músico y compositor venezolano de 29 años nacido en Valencia, estado Carabobo. Si bien sus ojos vieron la luz por vez primera en el Hospital Universitario Dr. Ángel Larralde, en Naguanagua, sus primeros años de vida transcurrieron en el pueblo de Flor Amarillo, donde creció junto a sus padres, Antonio Guzmán y Belkys Figueroa.

De cómo la buena música marca de por vida

Desde pequeño, se vio influenciado por las tonadas que le cantaba su abuelo materno, Justiniano Figueroa, quien lo sentaba en su regazo y con guitarra en mano le hacía recorrer toda la geografía musical venezolana. Aún hoy, más de 23 años después, Guzmán recuerda con amor y nostalgia aquellos recitales personales.

Una mudanza al paraíso del Caribe

Al cumplir cinco años de edad, los padres del artista decidieron enrumbar sus vidas al Caribe venezolano y así tener un nuevo comienzo. Para ello se dirigieron, específicamente, a la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta.

Al llegar a nuestro terruño, se ubicaron en el barrio Agua de Vaca de Apostadero, un lugar que marcó para bien su juventud, donde jugó béisbol y fútbol con amigos que aún persisten en su vida, como es el caso del chef margariteño Yonker Andrés Trejo Escobar —con el que comparte a diario hoy por hoy y quien tiene su emprendimiento en Bogotá, el restaurante Capitán Coco, conjuntamente con Gabriel Landaeta, un reconocido DJ de la Isla—.

Una tragedia, una separación, un refugio: el arte

Tras cuatro años de comenzar a vivir en la Isla, la madre del artista perdió un embarazo de 9 meses; luego de esta tragedia, el matrimonio se divorció. Aquellas difíciles vivencias hicieron que el pequeño Luis se orillara de lleno a las artes para poder drenar su dolor. En esos difíciles momentos, los conciertos que su abuelo tocaba para él en Cumaná sirvieron de consuelo y reforzaron el alma del compositor y cantante en el que se convertiría tiempo después.

Nuevo lugar, nuevas amistades

Tras la separación de sus padres, Guzmán se mudó a Playa el Ángel, donde vivían sus abuelos paternos. Este lugar alimentó mucho más el espíritu artístico-creador de Luis. Esto fue gracias a las talentosas amistades que cosechó en esos predios.

Allí compartió con seres que pasarían a convertirse en sus grandes compañeros de vida, músicos con los que amenizó las noches del sector tocando en las aceras, frente a las casas. Entre estos jóvenes con los que compartió se encontraban José Espejo, Jesús Salvati y Carlos Noriega —conocido en el mundo musical como Carlos Noche—, seres a los que considera claves en la consolidación de su carrera.

El inicio de un sueño con «Amazonia»

El artista inició formalmente su carrera musical en la Isla de Margarita con su proyecto “Voyage” —junto a Christian Assunto, Fidel Mendoza y Jesús Salvati—, plataforma que le sirvió para lanzar el que sería su primer álbum de estudio: «Amazonia». En dicha producción se vio reflejada la huella de su querido Don Justiniano y de los tantos amigos músicos que conoció en su andar en el terruño insular y en todo el territorio venezolano.

Su alcance fue grande, tanto que compartió escenario con Los Riff, Salitre, Gabo el Nexo, Angel Strife y Los Velites, bandas icónicas del momento.

La internacionalización, un tropiezo inesperado, un hermano en el camino

Con apenas 20 años, en 2016, Luis decidió viajar a Colombia y radicarse en Bogotá, para así arrancar con el proyecto de internacionalización de su obra. Allí, en la ciudad de Nuestra Señora de la Esperanza, la carrera global de Guzmán empezaba con muy buen pie: gira de medios, contactos importantes…

Sin embargo, sucedió algo inesperado. Lamentablemente, Luis cedió ante las tentaciones de las drogas, una caída que lo llevó a apartarse de su pasión, de su gente, y de los escenarios por 4 largos años.

No obstante, cuando todo parecía más oscuro, reapareció en su vida Carlos Noche; él le tendió la mano, le dio el apoyo que solo un buen amigo puede dar y le mostró el camino hacia la luz para abandonar el abismo en el que se encontraba.

Desde entonces, sus lazos se afianzaron tanto que pasaron a ser hermanos. De hecho, conjuntamente con Noche —quien hoy por hoy es uno de los mayores referentes del estilo “blackwork tatto” en Bogotá—, Guzmán abrió un estudio de tatuajes llamado “Gatitos Tatto”. Además de este emprendimiento, también fundaron la productora musical Aquelarre Records, la cual ha facilitado el boom del proyecto “Luis Guzmán Artista” —en donde Carlos es pieza clave—.

«La odisea de un mártir»: el necesario retorno

Tras su regreso a la vida, y luego de mucho experimentar con géneros y ritmos, Guzmán sacó su primer EP en 2020, trabajo al cual bautizó como «La odisea de un mártir». En esta producción se pudo apreciar una considerable evolución; Luis mostró un excepcional dominio del reggae, el folk y el indie, géneros que mezcló magistralmente con los ritmos propios del Caribe que se hicieron parte de su sangre tras vivir su juventud en la Isla de Margarita.

Tal y como pasó con «Amazonia», el recibimiento de «La odisea de un mártir» fue un éxito total. Después de dos años de giras por medios y locales en Bogotá para llevar su propuesta a su fanaticada y darse a conocer en otras latitudes de la hermana república, en 2022 Guzmán sacó al ruedo "Hello", un sencillo que marcó otro hito en la prolífera carrera del artista.

«Y los melismas de una depresión»: la continuación de la reinvención

Negado a dejar de evolucionar, "Hello" evidenció nuevamente las capacidades creativas de Luis y sirvió de puente para la salida de su siguiente EP: «Y los melismas de una depresión». En esta oportunidad, el artista mostró un trabajo más maduro, con matices reflexivos y oscuros, aunque con presencia de atisbos sumamente brillantes. Según Guzmán: “La influencia del rock y el post-punk europeo fue imprescindible en esta producción”.

"Las perlas": y sigue el camino de lo nuevo

Como era de esperarse en un creador de su talla, el 2023 inició por todo lo alto con un nuevo sencillo "Las perlas". Este latin-pop romántico tuvo una gran recepción por parte de sus seguidores y —al igual que “Hello”— también sirvió de antesala a otra serie de hits, como: "El Ganador" —un temazo que ha recorrido el mundo entero gracias a su genial e inesperada fusión de reggae y música llanera—, “Ojitos de Amor” y “Alimento Cárnico”.

Estas canciones han permitido lograr una estética sólida y dar sentido firme a esta etapa creativa de Guzmán, lo cual se ve reflejado en el crecimiento constante de su público en redes y en vivo.

Luis Guzmán: un artista en constante evolución

En estos 9 años de carrera —desde la salida de «Amazonia» (2015), siguiendo con «La odisea de un mártir» (2020), «Los melismas de una depresión» (2022) y finalizando con los recientes sencillos—, algo ha sido claro en el andar de Luis Guzmán: la evolución. Este artista es como Lope de Vega: un Fénix de los Ingenios, se reinventa con los años, y si bien cada nueva propuesta presenta su sello personal, también muestra una huella identitaria y única.

Particularmente —desde mi visión como músico, compositor y arreglista—, he hallado en Guzmán un estilo muy agradable al oído, fresco y movido. Ahora bien, como poeta, debo decir que sus letras son precisas, muy bien logradas, y denotan una sensibilidad admirable. Esto pueden notarlo claramente en su más reciente sencillo “Soy el capitán”.

Algunos datos sobre el posicionamiento actual de los recientes temas de Luis Guzmán

Estas estadísticas fueron tomadas de las plataformas Spotify y YouTube:
“El Ganador”: más de 210 mil reproducciones;
“Alimento Cárnico”: más de 60 mil reproducciones;
“Ojitos de Amor”: más de 30 mil reproducciones.

Una grata conversa con el artista Luis Guzmán

Como es costumbre en este espacio, tuve la oportunidad de charlar un rato con el artista Luis Guzmán para saber un poco más de él. Aquí les dejo lo más relevante de lo hablado, no sin antes desearle, desde este rincón transeúnte, lo mejor para su carrera, y que siga brillando con esa luz propia que lo caracteriza.

¿Cuáles fueron tus inicios? ¿A qué edad comenzaste en la música?

Todo empezó desde muy pequeño cuando mi abuelo materno, don Justiniano Figueroa, me sentaba en sus piernas durante horas y me cantaba boleros clásicos y baladas de antaño en Cumaná.

Me crie en la Isla de Margarita dentro de un entorno familiar muy acogedor y a la vez muy bonito. Mientras crecía, mi interés por las artes fue aumentando más y más hasta el punto de convencer a mi mamá de comprarme una guitarra eléctrica. Yo tenía 11 años de edad en aquel entonces. Mis primeros conciertos fueron en una iglesia cristiana en Jorge Coll; allí fue donde empecé a ver teoría musical.

Al pasar los meses y los años, mi ambición por ser cada vez mejor me llevó a superar una prueba de admisión para empezar a ver clases en la Escuela Superior de Música “José Ángel Lamas”, en Caracas. En esos espacios, no solo me empapé de la energía del conservatorio de música, sino también de la vibra capitalina, de la nueva ola musical venezolana que rugía entre los años 2012 y 2014. Bandas como La vida boheme, Los mesoneros y Tomates fritos eran los referentes.

Grabé mi primer disco titulado «Amazonia» junto a mis amigos Christian Assunto, Fidel Mendoza y Jesús Salvati bajo el nombre de “Voyage”, el cual fue nuestro proyecto de indie/rock, y con el cual compartimos escena con bandas como Los Riff, Salitre, Gabo el Nexo, Angel Strife y Los Velites. Entre nuestros planes estaba el alimentar la ola musical margariteña, así como el abrirnos un espacio hacia el público nacional.

Por motivos personales, a finales del 2016 me mudé a Bogotá, Colombia. Allí continué dándole vida y voz a mi proyecto como solista, sacando canciones y promocionando mi mezcla de indie/folk/reggae por todos los espacios y medios posibles.

¿Cuándo decidiste que más que un pasatiempo, el canto y la composición se convertirían en tu oficio?

Sinceramente, nunca pensé en trabajar otra cosa. Si bien pasé por la universidad y trabajé en varias empresas, la música siempre fue uno de mis principales ingresos. Sin embargo, la consolidación de mi carrera vino después de mi fracaso.

Entre el 2014 y 2016, la popularidad de nuestra banda creció, nos llamaban para muchísimos eventos y todo eso cayó en picada debido a la situación socio-económico-política de Venezuela. Por tal motivo, todos decidimos irnos del país. En mi caso, al llegar a Bogotá, explotó un problema que llevaba mucho tiempo arrastrando y tratando de superar: mi adicción a las drogas.

Lamentablemente, toqué fondo y desaparecí de la palestra pública y de la vida de todos mis seres queridos durante 4 años. Después de eso, y gracias a la fe de mis familiares, y la constancia y el apoyo de mi mejor amigo Carlos Noche, decidí rehabilitarme. Luego de salir de ese vacío, empezamos un emprendimiento: montamos nuestra propia productora musical —Aquelarre Records—, por medio de la cual he podido grabar las canciones que he subido desde entonces; este espacio también ha servido para ayudar a artistas emergentes de la ciudad de Bogotá. Además, creamos Gatitos Tattoo, un emprendimiento de tatuajes en el cual nos ha ido de maravilla.

¿Cuáles intérpretes son tu inspiración y te llevaron a querer ejercer el oficio?

La verdad, fueron varios. Primero me enamoré de la música de Gualberto Ibarreto, y, acto seguido, podía estar escuchando Backstreet Boys, y luego un álbum de Korn. La verdad es que fueron muchos los artistas que formaron la personalidad musical que terminaría teniendo muchos años después, pero si tengo que enumerar a mis ídolos, estos serían:
Gualberto Ibarreto;
Omar Rodríguez López (guitarrista de The Mars Volta);
James Keenan Maynard (vocalista de Tool).

¿Cuál fue la presentación que más te marcó?

Los conciertos son los lugares propicios para que pasen percances y situaciones que uno no esperaba. Normalmente, antes y durante la presentación todo es mucho estrés; la sensación de victoria viene después de terminar la labor, cuando ves que todo salió como debía.
Ahora bien, yo diría que una de las presentaciones que más me marcó fue en el 2015 junto a Voyage, justo cuando lancé mi primer disco. Estábamos en el antiguo L’artefatto, el local de Leo Tani —que lamentablemente ya no existe—. La casa estaba triple llena, había casi 100 personas en un espacio donde cambian 25. Vendimos todos los discos físicos que llevamos. La gente lo disfrutó muchísimo. Para mí fue una experiencia invaluable, y, si bien todos mis conciertos han sido geniales, ese se lleva un espacio especial en mi corazón.
¿Qué te lleva a seguir cantando y componiendo? ¿Cómo describes esa pasión que te motiva a seguir subiendo a la tarima y darlo todo?

El principal motivo que mantiene mi fuego encendido es mi amor incondicional e insustituible por el arte. Las emociones que me generan los sonidos, los matices y las intenciones de las melodías que convergen son indescriptibles para mí… En mi corazón hay un sentimiento inquebrantable de amor por lo que hago.

¿Talleres, cursos, estudios, maestros?

Particularmente, considero que parte de mi riqueza como compositor ha surgido gracias al recorrido geográfico que he hecho a lo largo de mi vida. Esto me ha enseñado los distintos lados que tiene la música y la abundancia en su calidad como medio expresivo. Además, le debo mucho al Conservatorio José Ángel Lamas; de allí, al maestro José Luis Presa, al profesor de cuatro Ilych y al profesor de coral Jorge Sánchez.

No puede quedar por fuera el amigo José Espejo, ni tampoco, por supuesto, el gran Gustavo Dudamel, quien, en calidad de ídolo, me enseñó muchísimas cosas con respecto a la música y a la disciplina.

Eventos más trascendentales en lo que has participado

Estar presente en el Festival Nuevas Bandas en Venezuela fue muy significativo. Pero, diría que mi evento más importante hasta ahora fue una gira que hice en la ciudad de Medellín, Colombia, donde me programaron 4 conciertos. La recepción fue espectacular, y la calidad del público, ni se diga… la gente coreaba las canciones. Fue hermoso. Quedé enamorado de Medellín, la verdad.

Premios recibidos en tu trayectoria

Todavía no he recibido algún reconocimiento por parte de ninguna organización. Sin embargo, me enteré hace poco que la Asociación de Cuatristas de Bogotá me nominó en la categoría a “Mejor Cuatrista Estilo Libre”. Vamos a ver si es merecido o no ese premio, pues también hay otros artistas interesantes en esa nominación; hasta donde tengo entendido, Laura Guevara es una de ella. Vamos a ver qué depara el destino.

Una Frase que te identifique

“Lo importante del arte es llevar y expresar el mensaje”.

¿Qué está haciendo Luis ahorita?

Estoy promocionando por todos los medios de distribución musical mi nueva canción: “Soy el capitán”. Mis energías están centradas en ello.

¿Cuáles son los planes a futuro?

Hay un plan único: seguir haciendo música. Tengo preparado el material necesario como para ir sacando varias canciones tipo “single” este año. Y aprovecho este medio para anunciar que se viene una sorpresa para mediados del 2024. ¡Así que todos atentos en mis redes sociales!

Por cierto: agradecido con el universo por las puertas que me abre y por la respuesta tan positiva de los fans: ¡ya casi somos 30 mil seguidores en TikTok!

Unas palabras a los jóvenes que quieren entrar en el mundo del canto

Primero que nada, hacerles notar lo orgulloso que me siento de que escojan el camino del arte. Es un sendero difícil, pero lleno de mucha satisfacción: Mis palabras o recomendaciones serían: instrúyanse, si quieren hacer música, estudien y prepárense de manera teórica, de manera práctica; la verdadera clave de todo es la disciplina, el ser constante con un objetivo. Por último, pero no menos importante: aléjense de los vicios, que su motor sea la pasión por crear, por hacer.

Unas palabras a la gente de la Isla de Margarita

¡Muchas bendiciones para todos! Hace poco estuve por allá. Gracias a mi madre, Belkys Figueroa, por tanto amor, paciencia y cariño. A mi tío Juan Carlos Guzmán: gracias por tanto soporte. A los panas Gustavo y Sebastián, de El Sitio de Los Robles, gracias por la oportunidad de tocar en su espacio.

A Carlos Díaz (Pililo), gracias por su hermandad. A mis amigos Simón Dager, Emanuel Cuervo, Tony Perdomo, Edgar Marval, Daniel Crespo, Luzdary Rentería, Dj Lui Exs, y muchos más que quizás no quepan acá: ¡a todos los quiero mucho y les agradezco enormemente por ese reencuentro tan maravilloso en nuestra amada Isla de Margarita!

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QOSHE - Hablemos de Luis Guzmán: el músico venezolano cuya propuesta está causando furor en Colombia y Latam - Juan Ortiz
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Hablemos de Luis Guzmán: el músico venezolano cuya propuesta está causando furor en Colombia y Latam

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24.05.2024

23 May, 2024 | Luis Guzmán es un talentoso músico y compositor venezolano de 29 años nacido en Valencia, estado Carabobo. Si bien sus ojos vieron la luz por vez primera en el Hospital Universitario Dr. Ángel Larralde, en Naguanagua, sus primeros años de vida transcurrieron en el pueblo de Flor Amarillo, donde creció junto a sus padres, Antonio Guzmán y Belkys Figueroa.

De cómo la buena música marca de por vida

Desde pequeño, se vio influenciado por las tonadas que le cantaba su abuelo materno, Justiniano Figueroa, quien lo sentaba en su regazo y con guitarra en mano le hacía recorrer toda la geografía musical venezolana. Aún hoy, más de 23 años después, Guzmán recuerda con amor y nostalgia aquellos recitales personales.

Una mudanza al paraíso del Caribe

Al cumplir cinco años de edad, los padres del artista decidieron enrumbar sus vidas al Caribe venezolano y así tener un nuevo comienzo. Para ello se dirigieron, específicamente, a la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta.

Al llegar a nuestro terruño, se ubicaron en el barrio Agua de Vaca de Apostadero, un lugar que marcó para bien su juventud, donde jugó béisbol y fútbol con amigos que aún persisten en su vida, como es el caso del chef margariteño Yonker Andrés Trejo Escobar —con el que comparte a diario hoy por hoy y quien tiene su emprendimiento en Bogotá, el restaurante Capitán Coco, conjuntamente con Gabriel Landaeta, un reconocido DJ de la Isla—.

Una tragedia, una separación, un refugio: el arte

Tras cuatro años de comenzar a vivir en la Isla, la madre del artista perdió un embarazo de 9 meses; luego de esta tragedia, el matrimonio se divorció. Aquellas difíciles vivencias hicieron que el pequeño Luis se orillara de lleno a las artes para poder drenar su dolor. En esos difíciles momentos, los conciertos que su abuelo tocaba para él en Cumaná sirvieron de consuelo y reforzaron el alma del compositor y cantante en el que se convertiría tiempo después.

Nuevo lugar, nuevas amistades

Tras la separación de sus padres, Guzmán se mudó a Playa el Ángel, donde vivían sus abuelos paternos. Este lugar alimentó mucho más el espíritu artístico-creador de Luis. Esto fue gracias a las talentosas amistades que cosechó en esos predios.

Allí compartió con seres que pasarían a convertirse en sus grandes compañeros de vida, músicos con los que amenizó las noches del sector tocando en las aceras, frente a las casas. Entre estos jóvenes con los que compartió se encontraban José Espejo, Jesús Salvati y Carlos Noriega —conocido en el mundo musical como Carlos Noche—, seres a los que considera claves en la consolidación de su carrera.

El inicio de un sueño con «Amazonia»

El artista inició formalmente su carrera musical en la Isla de Margarita con su proyecto “Voyage” —junto a Christian Assunto, Fidel Mendoza y Jesús Salvati—, plataforma que le sirvió para lanzar el que sería su primer álbum de estudio: «Amazonia». En dicha producción se vio reflejada la huella de su querido Don Justiniano y de los tantos amigos músicos que conoció en su andar en el terruño insular y en todo el territorio venezolano.

Su alcance fue grande, tanto que compartió escenario con Los Riff, Salitre, Gabo el Nexo, Angel Strife y Los Velites, bandas icónicas del momento.

La internacionalización, un tropiezo inesperado, un hermano en el camino

Con apenas 20 años, en 2016, Luis decidió viajar a Colombia y radicarse en Bogotá, para así arrancar con el proyecto de internacionalización de su obra. Allí, en la ciudad de Nuestra Señora de la Esperanza, la carrera global de Guzmán empezaba con muy buen pie: gira de medios, contactos importantes…

Sin embargo, sucedió algo inesperado. Lamentablemente, Luis cedió ante las tentaciones de las drogas, una caída que lo llevó a apartarse de su pasión, de su gente, y de los escenarios por 4 largos años.

No obstante, cuando todo parecía más oscuro, reapareció en su vida Carlos Noche; él le tendió la mano, le dio el apoyo que solo un buen amigo puede dar y le mostró el camino hacia la luz para abandonar el abismo en el que se encontraba.

Desde entonces, sus lazos se afianzaron tanto que pasaron a ser hermanos. De hecho, conjuntamente con Noche —quien hoy por hoy es uno de los mayores referentes........

© Sol de Margarita


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