Por supuesto hay que votar el 8 de marzo
Las elecciones del próximo domingo 8 de marzo van a ser determinantes para el futuro del país en la que las consultas partidistas son las que van a marcar el rumbo de quién debería participar en la primera vuelta el domingo 31 de mayo; y solo un Congreso mayoritariamente democrático podrá evitar que Colombia caiga en el autoritarismo protofascista que pretende la constituyente convocada por este gobierno. El ágil e inteligente columnista Juan Lozano resume de manera sucinta la apremiante importancia de votar en estas consultas: “Un resultado sólido de la Gran Consulta amplifica la fuerza política de quienes quieren un relevo, un cambio en la línea política del Gobierno”.
Por otra parte, en el remoto caso que la izquierda dura llegue a tener un sustantivo número de congresistas, estas pueden llegar a ser las últimas elecciones libres para el Congreso que tengamos los colombianos. Juan Lozano, en un artículo anterior, señalaba: “Pero el “rumbo Petro” es lo que está en juego. Si gana uno de los suyos, en los siguientes cuatro años vendrá más de lo mismo, profundizado, radicalizado y con mayor experiencia de gobierno…Por eso a la hora de elegir candidatos para el Congreso, las consultas o las presidenciales se debe partir de la pregunta fundamental acerca de si el candidato está con el pare o con el siga”. Si el Congreso está más equilibrado entre distintas corrientes (izquierda radical, centro-izquierda, centro-derecha, derecha), se generan contrapesos. Ese equilibrio es un principio básico de cualquier democracia y al no tener control del Congreso, a la extrema izquierda le puede quedar bastante más difícil embutirle al país la reforma constitucional estatista que pretenden colocarnos. Cuando una sola corriente ideológica concentra el Poder Legislativo sin contrapesos reales aumenta el riesgo de decisiones unilaterales y en casi todos los casos deriva hacia formas de autoritarismo. El Congreso, por más de que sea el objetivo de la izquierda dura con Iván Cepeda a la cabeza, no puede convertirse en una extensión automática del Ejecutivo: su función no es aplaudir; es deliberar, modificar, controlar y, cuando sea necesario, frenar. Un Congreso dominado sin contrapesos por una sola corriente ideológica, como lo señalaba un agudo crítico, “debilita el debate público y erosiona la legitimidad institucional”.
Apostilla: En los mercados europeos el precio de los futuros del gas natural se ha disparado hasta alrededor de un 45% después de que importantes productores de GNL, como QatarEnergy, suspendieran parte de su producción tras ataques y daños en instalaciones energéticas. ¿Por qué es este dato de extrema importancia para los colombianos? Al haber torpemente reducido la exploración de hidrocarburos sin un plan sólido de sustitución energética, Colombia le apostó a que acudir al mercado internacional no tendría el menor inconveniente. Nunca se percató que los eventos geopolíticos como la actual guerra contra Irán podrían llegar a dificultar las entregas de los combustibles y a disparar los precios. Podemos tener la absoluta certeza de que los voceros del gobierno no nos van a contar a los colombianos que los precios del gas importado van a aumentar de manera dramática, lo cual no solo va a incidir en el precio del gas domiciliario y de la electricidad, sino que las posibilidades a corto plazo de un apagón serán cada día más altas.
El nuevo “mapa del consumo”
Los cuidados intensivos de Ecopetrol
El ataque a Irán: la teoría de juegos revela el caos calibrado de Rusia, el arbitraje estratégico de China y la fractura del eje eurasiático
La deuda pública y el salario mínimo
No le funcionó el bate a David Toledo: el joven candidato del Centro Democrático se quemó en su aspiración al Congreso
Cony Camelo confesó la candidata que no quiere que gane en las elecciones 2026: “Qué horror”
Elecciones hoy en Colombia 2026: guía para saber cómo votar por Senado y Cámara
