La madre perfecta

Mi amiga Ana está muy clara. No quiere ser madre. Yo que creo que me excedo del promedio nacional con tres hijos, me sorprendí sin juzgarla y le pregunté por qué sonaba tan segura.

Anita me respondió con toda la convicción que ella sentía que no podía “compartir” su tiempo y su energía que ya estaba en su trabajo, su entrenamiento y sus perros. De alguna forma, me confesó que era egoísta y por eso prefería su vida cómoda actual. La miré con admiración y cariño y la felicité por su decisión tan madura. Tener un hijo es una responsabilidad enorme y si hay alguna duda, considero perfecto abstenerse.

Luego, conversé con otra amiga que está feliz porque es su primer día de la madre oficial. Me decía que estaba plena pero que la maternidad ahora se siente como intentar correr una maratón mientras se hace malabarismo con juguetes de bebé. Tiene toda la razón, aunque no siento que sea solo en los últimos años. Desde que las mujeres salimos de la casa a trabajar, hay más presión para las madres y otras dinámicas para los hijos.

Hoy pareciera que vivimos en la era de la........

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