Nuestra embajada. ¿Mucho ayuda el que poco estorba?

“El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por quienes sí lo hacen.”Arnold J. Toynbee

“El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por quienes sí lo hacen.”

“You don’t do nothing, but you do it very well.”Dire Straits, “Money for Nothing”

“You don’t do nothing, but you do it very well.”

México ha perfeccionado, con notable consistencia, una figura administrativa que combina discreción presupuestal con invisibilidad operativa: el “aviador”. No es una categoría jurídica, desde luego, pero sí una práctica reconocible: ocupar un cargo sin que el cargo, necesariamente, ocupe a quien lo detenta. En posiciones intermedias, el fenómeno pasa casi desapercibido. En espacios estratégicos, en cambio, adquiere otra dimensión. Esto es, deja de ser anomalía para convertirse en herramienta.

El caso de Esteban Moctezuma Barragán, actual embajador de México en Estados Unidos, ilustra con particular claridad esta lógica. No porque su gestión sea inexistente —afirmarlo así sería más efectista que riguroso—, sino porque su presencia a últimas fechas parece diseñada para no alterar el curso de las decisiones relevantes. Mas en un contexto donde la relación bilateral atraviesa tensiones simultáneas —comerciales, migratorias, de seguridad—, con un instrumento como el T-MEC bajo revisión constante y agencias como U.S. Immigration and........

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