México, la gasolinera de Cuba (¡y todavía les sorprende nos duela!)

“El eslabón más débil no será Cuba: seremos nosotros, con tal de quedar bien… con nadie.”

“Nada dice ‘irresponsabilidad’ como enviar petróleo a la isla mientras esperamos medicinas para nuestros hospitales…”

“Ayudar está bien. ¿Pero a costa de qué?”

Una cadena se rompe por lo más débil… y a veces ese “más débil” no es el eslabón remoto del Caribe, sino nosotros, los que pagamos impuestos, sufrimos carencias y aplaudimos cuando nos venden héroes y explicaciones de quinta (esto es, de cuarta).

Hay una máxima que, aunque trillada, sigue siendo dolorosamente cierta: una cadena se rompe por su eslabón más débil. Puede ser seguridad, logística… o la lógica política. El principio de vulnerabilidad es simple: un sistema solo es tan fuerte como su componente más débil. Y eso debería preocuparnos mucho más de lo que Sheinbaum y su séquito parecen admitir.

Porque mientras en el gobierno se desgastan ocupándose (hasta cierto punto con razón) por la influencia de lo que sucede en Venezuela en el nuevo orden mundial, nadie parece querer hablar de la obsesiva,........

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