Confesión de parte, impunidad de Estado |
“La ley, en su majestuosa igualdad, prohíbe tanto a ricos como a pobres dormir bajo los puentes.”Anatole France
“La ley, en su majestuosa igualdad, prohíbe tanto a ricos como a pobres dormir bajo los puentes.”
“Cuando el saqueo se convierte en forma de vida, se crea para sí mismo un sistema legal que lo autoriza.”Frédéric Bastiat
“Cuando el saqueo se convierte en forma de vida, se crea para sí mismo un sistema legal que lo autoriza.”
Hay confesiones que cierran casos. Y hay confesiones que inauguran simulaciones. La de Marcelo Ebrard pertenece, sin matices, a la segunda categoría.
Porque aquí no estamos ante un escándalo descubierto por una investigación impecable del Estado ni ante una irregularidad que obligue a reconstruir hechos. No. Aquí el propio implicado salió a decirlo, con esa mezcla tan característica de la 4T entre candidez performativa y soberbia política: sí, su hijo vivió en la embajada de México en el Reino Unido. Y sí, el problema no era el hecho, sino la “mezquindad” de quien lo reveló.
A confesión de parte… ¿prueba plena? En un Estado de derecho, sí. En el ecosistema político mexicano actual, no necesariamente. Aquí, la confesión no activa la sanción; activa el control de daños. Y eso es lo verdaderamente relevante.
Porque el punto no es —o no debería ser— si el hijo de un funcionario ocupó temporalmente un espacio diplomático. El punto es que el propio funcionario reconoció el uso de un bien público con fines........